La Swastica y la Cruz

http://gosai.com/krishna-talk/80-swastika-and-cross.html

LA SWÁSTICA Y LA CRUZ

Por Swami B.G. Narasingha


En el pensamiento popular occidental, no es posible concebir dos símbolos más opuestos e incompatibles entre sí, más contradictorios y en conflicto uno con el otro, que la swástica y la cruz.  La swástica es el símbolo de los crímenes de guerra Nazi en contra de la humanidad, y la cruz es el símbolo de la bondad, la misericordia y la gracia divina.

¿Pero qué pasaría si esto no fuera verdad?

Todo depende en dónde usted viva y de cuánto usted conozca.  Si usted vive en Alemania, por ejemplo, exhibir una swástica (el antiguo recordatorio de las atrocidades de la Segunda Guerra Mundial) lo pondría a usted inmediatamente en la cárcel acusado de cargos criminales.  Pero, si usted vive en la India, o en otras partes de Asia, entonces será difícil pasar un día de vida normal sin ver una swástica, el antiguo recordatorio de la prosperidad, del futuro auspicioso y de la “buena suerte”.  En realidad, a menudo la swástica es llamada la cruz Hindú o la cruz Budista.

En los tiempos antiguos, la swástica, como símbolo religioso y de armonía, fue popular en el oriente, llegando hasta China y Japón, y en el occidente su uso se extendió desde Persia (Afganistán, Irán, Irak, Siria y Turquía) pasando por toda Europa e incluso llegando hasta las Américas.  Por todo ello, se sabe que la swástica ha sido utilizada en todo el antiguo (y nuevo) mundo como un símbolo benévolo y auspicioso.

Sin embargo, actualmente hay un movimiento en la Europa Occidental para prohibir y censurar el uso o exhibición de la swástica en toda la Unión Europea.  Esta prohibición ya tiene fuerza de ley en Alemania y en Austria.  No obstante ello, la mayoría de la gente se sorprendería al saber que en los países occidentales, antes de la Segunda Guerra Mundial, el símbolo más popular de prosperidad, riqueza, salud, seguridad,  futuro auspicioso y buena suerte, era la swástica.

En caso que nuestros lectores no estén conscientes del uso y de la importancia histórica de la swástica en la civilización occidental, permítasenos dar un breve pantallazo de algunas de las maneras más explícitas y de los lugares en donde la swástica fue utilizada en el siglo 20.

Si uno realiza una búsqueda de imágenes de la palabra “swástica” en Google, es asombroso lo que encontrará.
La primer imagen que aparece en la pantalla debe ser una sorpresa  – una foto aérea de una barraca de la Marina de los Estados Unidos, cercana a la base de San Diego, California.  El edificio está diseñado en la forma de una swástica perfecta (ver foto).  Sea que esto se trate de algo accidental o intencional, ya ha recibido considerable atención de un público conmovido y bullicioso, quien ahora está demandando que se altere el diseño de ese edificio.

Pero mi ejemplo favorito de una swástica del siglo 20 es sin dudas el manual de instrucción de los Boy Scouts de Norte America.  ¿Qué otra cosa podría ser más occidental, más Norteamericana, más bien intencionada, o incluso, más Cristiana que los Boy Scouts?  La swástica estaba orgullosamente impresa en el lomo del “Manual de Instrucción del Scout” en 1913 (ver foto).
La swástica también fue ampliamente distribuída por los Boy Scouts de Norteamérica como una placa o insignia concedida por el cumplimiento meritorio de sus tareas y por haber alcanzado grandes logros; asimismo, la swástica también fue distribuida puerta a puerta por todo Estados Unidos a fin de colectar fondos para colaborar caritativamente en beneficencia.

¿Por qué tendrían los Boy Scouts una swástica en su manual de instrucciones?  Ciertamente esto no tiene ningún sentido, en el caso que usted sea uno de aquellos norteamericanos que no han prestado atención al mundo durante los últimos cien años.  Sin embargo, entender esto es realmente muy simple, la swástica representa todas esas cosas que un Boy Scout lucha por alcanzar. Lo principal para un Boy Scout es su deber para con Dios y con el país, y luego siguen la honradez, lealtad, servicio, amistad, cortesía, bondad, amabilidad, obediencia , alegría, frugalidad, valentía, limpieza y reverencia.  En esencia, al principio del siglo 20, todos los hombres en Norteamérica querían llegar a convertirse en todo aquello que el símbolo de la swástica representaba para los Boy Scouts. Sin duda que ha habido un gran cambio en cómo los norteamericanos y europeos ven a la swástica hoy en día.


Mis otras dos swásticas favoritas “totalmente norteamericanas” son la del colgante de la buena suerte de Coca Cola, el cual fue muy popular en los años 20’, el cual tenía la forma de una swástica (se distribuía gratis como un artículo publicitario) y la otra es la foto de la camiseta deportiva oficial del Equipo de Basketball los Americanos Nativos (1909), la cual exhibe orgullosamente una swástica muy enorme.

Y no queremos olvidarnos de mencionar al equipo femenino de hockey sobre hielo, de Edmonton, Canadá (1916) con la swástica elegantemente bordada sobre sus casacas deportivas

Haga Click Aquí para ver una amplia selección de otras swásticas en uso en los países occidentales durante el siglo 20, y también swásticas muy antiguas.

Las fotos incluyen la swástica de las monedas de la buena suerte de los Boy Scouts; swásticas sobre mantas o frazadas de los Indios norteamericanos; swásticas en los aviones de la Armada de los Estados Unidos de América; swásticas en los signos camineros de Arizona; swásticas en las cartas de Buenos Deseos y de Buena Suerte para los soldados e incluso para los bebés recién nacidos; swásticas en etiquetas de cerveza; swásticas en el empaque de remedio o droga farmacéutica; swásticas en jarras para la leche en
el medio oeste de los Estados Unidos; la Swástica Hotel en Nuevo México; los sellos de las familias reales con swásticas Suecas, swásticas Rusas, swásticas Griegas, swásticas en mosaicos de la época Romana; swásticas en banderas Samurai; swásticas de la Edad de Bronce; swásticas en joyas Iraníes del primer milenio; swásticas en sellos del valle del Indo, y muchas más.

Regresando en el tiempo, uno simplemente no deja de asombrarse al comprobar la popularidad de la swástica en el mundo antiguo.  Por supuesto, estando conscientes de la popularidad de la swástica en las culturas Hindú y Budista, no nos sorprendemos al ver el uso de la swástica en la antigua Asia, pero sin embargo, ¿esperaría usted encontrarse con la swástica en símbolos que pertenecen al período Neolítico en el Medio Oriente? ¿O con swásticas que datan aproximadamente de 10.000 años antes de Cristo, o incluso una swástica sobre un casco de guerra griego muy bien preservado, que data del año 350 antes de Cristo?  ¿O con una swástica en Dinamarca, grabada en piedra, cuya antigüedad es de 1.100 años atrás?

Probablemente no.  Pero tales artefactos existen, y documentan el uso de la swástica en la remota antigüedad más allá del continente Asiático.  La mayoría de estos artefactos, luego de haber sido excavados por los arqueólogos, han sido nuevamente enterrados en los archivos de los sótanos de los más grandes museos del mundo.  El casco de guerra griego, sin embargo, se encuentra exhibido en el Gabinete de las Medallas en Paris y la piedra Snoldelev (la swástica de la Edad de Bronce) está en el Museo Nacional de Copenhagen en Dinamarca.

De acuerdo a la creencia popular cristiana, todas las civilizaciones pre-cristianas del mundo eran paganas.  Es decir, que alguien que cree o adora a más de un Dios, o en las múltiples encarnaciones, o en cualquiera de ellas, es por definición de los cristianos, un “pagano”; y un pagano está condenado a un infierno eterno de tormento y sufrimiento.  Por lo tanto, habiéndosele conferido el status “non santo” de ser pagano, tanto a los Griegos, como a los Romanos, a los Celtas, a los Hindúes, a los Budistas, a los Vaishnavas, y a cualquier otra religión, sería extraño y muy difícil observar a un cura Cristiano, y mucho menos a un Obispo, o a un Papa o a un santo del Cristianismo, luciendo ornamentos con símbolos paganos, tales como la swástica.  Pero … sorpresa, sorpresa – existen muchos ejemplos de clérigos Católicos vistiendo swásticas ornamentales en las pinturas clásicas europeas.

Un buen ejemplo es la pintura (1445 ) titulada “Los Siete Sacramentos” del renombrado Rogier van der Weyden.  Se puede ver en la pintura a un cura administrando el sacramento al enfermo y moribundo.  Este cura está vistiendo un manto o capa la cual está delicadamente decorada con cruces y swásticas.  Sin embargo, mi favorita no es una pintura, sino la lápida sepulcral de Abbot Simon de Gillans (1345) quien ha sido inmortalizado en piedra y está vistiendo un fino ropaje ceremonial, una sotana ornamentada con cruces, bellamente combinadas y entrelazadas, aquí y allá, con swásticas.  El Abbot se encuentra exhibido en el Museo de Cluny, Paris.

Ahora nuestra intención es hacer una breve reseña sobre la apariencia de la cruz desde la antigüedad – su uso en compañía de la swástica, y posiblemente se convirtió en una forma simplificada de la swástica, a medida que la swástica se trasladó en tiempos antiguos desde su hogar Védico (el valle del río Indo) cruzando por Persia hasta llegar a Europa y aún más allá.

Una pregunta que a menudo me he formulado es la siguiente: ¿Fue la cruz de los primeros cristianos inventada como resultado de la historia de la crucifixión de Jesús?  La respuesta es no.  La cruz de los primeros cristianos ya se encontraba en uso en el mundo del Mediterráneo y más allá, mucho tiempo antes de la época de Jesús.  Las civilizaciones de la Edad de Bronce, que florecieron en el Norte de Europa, ya en el año 1.800 antes de la era cristiana, usaban la cruz centrada de iguales proporciones ( + ) como un componente convencional o elemento habitual de su escritura simbólica.  Es pues, esa cruz, la cruz de la Edad de Bronce, la que fue al comienzo adoptada por los primeros cristianos.  No solamente la cruz centrada de iguales proporciones de la Edad de Bronce fue usada entre los europeos, mucho tiempo antes de que la cruz de Cristo hiciera su aparición; sino que la swástica también parece haber sido uno de los símbolos favoritos por los europeos durante la Edad de Bronce.   (Vea diferentes ejemplos de símbolos procedentes de Dinamarca y pertenecientes a la Edad de Bronce, en el sitio web: http://www.gosai.com/krishna-talk/80-swastaka-and-cross.html )

La Cruz Latina

La cruz Cristiana, tal como la conocemos hoy en día, no ha llegado hasta nosotros desde la antigüedad remota.  Cuando decimos la “cruz de hoy en día”, estamos haciendo referencia a la “Cruz Latina”.  La cruz latina, cuando una la observa, inmediatamente trae a nuestra mente, debido a su diseño, la crucifixión de Jesús.  Sin embargo, esta cruz, simbolizando la crucifixión de Jesús, no ha sido el símbolo original del Cristianismo.

La cruz de la Edad de Bronce, la cual es mucho más antigua, parece que ha estado participando en el Cristianismo desde sus inicios y es probable que haya llegado al Cristianismo a través de la influencia de los griegos.  La cruz Latina (la cruz de la crucifixión) fue sin duda, una invención posterior.

Es ciertamente sensato preguntarse, porqué los primeros cristianos no adoptaron la cruz de la crucifixión en el mismo momento del nacimiento de su fe religiosa – y porqué le llevó a ellos tanto tiempo desarrollar y hacer evolucionar el diseño del símbolo de la cruz, hasta llegar a una cruz que represente o simbolice la crucifixión de Jesús.
La respuesta es bien simple, la primitiva Biblia Cristiana simplemente no dice que Jesús fue martirizado sobre una cruz.  Dice que él fue clavado a un árbol (un árbol de olivo) o a un simple madero (una estaca de madera). Por lo tanto, no fue necesaria una cruz de crucifixión para evocar el recuerdo de un evento que simplemente no existió.  En otras palabras, la crucifixión de Jesús no ocurrió de la manera que los posteriores Cristianos decidieron relatarla para embellecer y decorar la historia.

La Cruz Griega

Para los primeros Cristianos, la cruz de la Edad de Bronce, o cruz Griega, como también se la conoce, no simbolizaba y ni remotamente sugería la crucifixión de Jesús.  La cruz, adoptada por los primeros cristianos, representaba para ellos las cuatro direcciones hacia las cuales el mensaje de Jesús estaba destinado a difundirse.  La cruz con estilo de crucifixión, conocida hoy en día por nosotros como la cruz Latina, sólo llegó al Cristianismo mucho tiempo después, durante la Romanización del Cristianismo, a partir del siglo cuarto en adelante.  Y fue durante ese tiempo que las atrocidades bajo la autoridad de la cruz (de la cruz Latina) comenzaron a manifestarse contra los paganos y los judíos.
Aunque parezca extraño, entre los manuscritos más antiguos que pudieron sobrevivir hasta el día de la fecha, del período de los primeros Cristianos, existe un documento Gnóstico o Codex, conteniendo el Evangelio de Judas Iscariote, fechado en el año 280.  Bastante escándalo ha provocado el descubrimiento de este texto antiguo, el cual sin ninguna duda tiene importancia para los estudiosos bíblicos, pero parece que a nadie le ha llamado la atención el hecho que este documento tiene dos cruces de considerable tamaño dibujadas sobre él.  Una es la cruz de la Edad de Bronce o cruz Griega, y la otra es la cruz Egipcia, comúnmente conocida como la ankh, el símbolo Copto de la vida eterna.

En los documentos cristianos más primitivos que se hayan descubierto hasta ahora, la cruz Latina no se encuentra en ninguna parte.  Por lo tanto, si usted tiene algún interés en las historias religiosas, entonces con seguridad que este dato le indicará o le dirá algo.

La cruz de la Edad de Bronce, la cruz Griega y la swástica son todos símbolos antiquísimos que han existido mucho tiempo antes de la Cristianización del mundo occidental.  La pregunta es: ¿Estos dos símbolos, la swástica y la cruz, existieron simultáneamente durante las diferentes edades, o es posible que una haya derivado de la otra, es decir, la cruz de la swástica?  Probablemente, nunca será posible para nosotros saberlo con seguridad, pero el uso mucho más extendido de la swástica a través de todo el mundo antiguo, ciertamente que habla a favor de la swástica, como siendo ella el origen del concepto de la cruz.
Cualquiera sea el caso, ciertamente que esto resulta muy interesante y es algo que merece ser reflexionado e indagado.

En nuestra moderna forma de pensar, las swásticas y las cruces, simplemente no se mezclan.  Pero eso no siempre ha sido así.  Entonces pues, ¿qué hizo cambiar nuestra actitud hacia la swástica?.

La respuesta se da en una sola palabra: ¡Hitler!, la Alemania Nazi, Auschwitz, once millones de personas inocentes, mujeres y niños humillados sin misericordia, torturados y asesinados durante la Segunda Guerra Mundial – eso es lo que provocó que la civilización occidental haya cambiado su manera de pensar acerca de la swástica.

Los criminales de guerra Nazi, en su mayoría, han sido perseguidos, cazados y luego juzgados en una corte internacional, la cual les dio su merecido.  Pareciera que el único culpable que aún no ha enfrentado el juicio final por sus crímenes contra la humanidad, es la swástica.

Pero antes de permitir que la swástica sea condenada en el tribunal de La Haya por crímenes de guerra y que luego sea enterrada junto a los muy odiados Nazis, deberíamos antes recordarle al mundo que existe otro símbolo que ha traído la muerte, la destrucción y la mayor locura humana a este mundo, y no solo en una oportunidad, sino una y otra vez en el trascurso de muchos siglos, y ese símbolo es la cruz.   Sí, la cruz, el más sagrado de todos los símbolos sagrados del Cristianismo.

Incluso un breve estudio de la historia del mundo, nos mostrará a la cruz Cristiana triunfando, imponiéndose, conquistando a otros, y causando vergonzosas injusticias contra la humanidad, provocando el dolor, el sufrimiento, la muerte y el genocidio cultural sobre millones de personas inocentes y sobre varias y diversas culturas en toda la faz de la tierra.

Si usted no sabe por donde empezar a buscar para descubrir la verdad sobre esto, bueno, entonces comience con la Romanización de la Iglesia y la erradicación y destrucción de todas las demás religiones que existían en aquel momento en el vasto imperio romano.  Incluso, hasta otros grupos de los primeros cristianos, quienes mantenían una creencia algo distinta a la de la Iglesia Romana, no quedaron fuera de peligro.  Por ejemplo, en 1209, el Papa Inocente III organizó y lanzó una cruzada armada en contra de los Cristianos Albigenses en el Sur de Francia.  Cuando la ciudad sitiada de Beziers cayó, los soldados solicitaron el consejo papal para poder distinguir entre las personas cautivas a los fieles de aquellos que eran infieles.  El Papa ordenó: “Mátenlos a todos.  Dios sabrá cuáles son los suyos.”  Cerca de 20.000 personas fueron asesinadas como en una carnicería; muchos de ellos fueron antes cegados, mutilados, arrastrados por caballos, o bien usados como blanco de práctica de la arquería.

Seguidamente, estudiemos cómo los cristianos, los padres del anti-semitismo, persiguieron a los judíos.  Este es sólo uno de los tantos ejemplos: En el Cuarto Concilio de Letrán de 1215, se proclamó la doctrina de la transubstanciación: esto quiere decir que la hostia bendecida o consagrada, se convierte milagrosamente en el cuerpo de Jesús durante la misa.  Muy pronto surgieron rumores que rápidamente circularon, respecto a que los judíos estaban robando las sagradas hostias y las atravesaban con clavos, en un intento de crucificar nuevamente a Jesús.  Los informes decían que las hostias sangraban, gritaban, y que de ellas emanaban espíritus. Bajo este cargo, algunos judíos fueron quemados vivos en el año 1243 en la plaza pública de la ciudad de Belitz, Alemania.  Ese fue el primero de los muchos asesinatos que continuaron hasta bien entrado el siglo diecinueve.  A fin de vengar a la torturada hostia, el caballero alemán Rindfliesch organizó y lideró una brigada en el año 1298, la cual durante un período de seis meses exterminó a 146 indefensas comunidades  judías.  Miles de judíos encontraron la tortura y la muerte horrenda bajo el tormento.

Si desea seguir indagando, entonces a continuación investigue acerca de los Cruzados, y los informes existentes sobre la gente inocente que fue asesinada durante Las Cruzadas en el Medio Oriente durante los años 1905 y 1272.  Sólo en una victoria, llevada a cabo en la ciudad de Jerusalén, y luego de que la batalla principal había terminado, los cruzados asesinaron a todos los residentes de esa ciudad, los que sumaban un total de 40.000.  En las propias palabras de un cruzado, en cuya crónica él informaba al Papa Urbano II, sobre la victoria obtenida, él decía: “¡Los cruzados caminamos a través de las calles de Jerusalén, hundidos hasta la rodilla en sangre de los infieles!”.  Cuando esta carnicería hubo terminado, la cruz orgullosamente flameaba al viento sobre Jerusalén.  Tal como San Bernard de Clairvaux declaró durante el lanzamiento de la Segunda Cruzada en el año 1147: “El cristiano encuentra la gloria en la muerte del pagano, pues de esta manera es Cristo mismo quien es glorificado.”

Bueno, si a usted aún le queda algo de estómago para seguir con estos asuntos, investigue ahora acerca de las muchas Inquisiciones – Medieval, Española, Romana y Portuguesa.  Pero, prepárese para lo peor.  Las Inquisiciones comenzaron en el año 1184 y no finalizaron hasta el año 1821.  Los eruditos y estudiosos sobre esta materia, varían en sus opiniones únicamente con respecto a qué cantidad de gente realmente murió en las Inquisiciones, pero uno debería recordar que las atrocidades humanas no se miden en cifras.

Por ejemplo, la cifra de los muertos adjudicados a la Inquisición Española sigue cuestionada y es reñida su definición, pero es suficiente con decir que aún las estimaciones más bajas son realmente elevadas.

En España, en tiempos de la Inquisición, hubo muchos judíos y moros quienes se habían convertido al cristianismo para escapar de la persecución.  Sin embargo, los Inquisidores se abocaron a la cacería de aquellos que aún conservaban o seguían creyendo en su antigua fe.  Como resultado de esta tarea, al menos 2.000 apóstatas españoles fueron quemados.

Un total de 50.000 pobres almas fueron llevadas a juicio por herejía.  Afortunadamente, algunas sobrevivieron.  Las ejecuciones que se llevaron a cabo durante esa misma época en otros países, incluyó la quema de científicos, tales como el matemático y filósofo Giordano Bruno, quien apoyó y promocionó la teoría de Copérnico, respecto a que los planetas orbitan o giran alrededor del sol. Por este avance científico, él tuvo que pagar con su vida.

Pero todo esto empalidece y se convierte en insignificante cuando uno descubre el asesinato y devastación causado por los españoles en Sur América.  Sí, es verdad que los Aztecas ejecutaron sacrificios humanos, y ciertamente miles de seres humanos murieron en sus manos.  Pero, sin embargo cuando los españoles terminaron con los Aztecas, no solamente habían asesinado a miles de personas inocentes, sino que además habían destruido una civilización completa y habían reducido a la esclavitud a los sobrevivientes de las masacres.  Por supuesto, podemos decir que aquél fue un hecho causado por las fuerzas militares.  Sí, eso es correcto, fue la acción de una fuerza armada, igual que las fuerzas armadas de Hitler, pero la diferencia reside en que los españoles llevaban consigo y enarbolaban la cruz y no la swástica.

Por el bien del registro histórico, deberíamos detenernos un momento y preguntarnos ¿porqué Hitler (un hombre del siglo 20) concibió la idea de que era posible cometer genocidio a toda una raza completa de personas?  Bueno, él no obtuvo ninguno de esos pensamientos de los Hindúes ni de los Budistas, pero en lo que respecta al Cristianismo, el genocidio ha sido su tarjeta de presentación durante casi 700 años.

Si usted está listo para realizar el viaje de descubrimiento de lo que realmente ocurrió bajo el símbolo de la cruz, entonces investigue la Reforma Protestante y toda la escandalosa quema de brujas, con sus las parodias de juicio, iniciada por Martín Lutero en el 1.400 (sólo en Europa, aproximadamente unas 60.000 mujeres fueron quemadas vivas).  Villas enteras fueron exterminadas.  En uno de tales eventos, un Cura informó haber torturado incontables miles de mujeres para que confiesen que ellas eran brujas que volaban por el cielo y que tenían relaciones sexuales con el demonio – entonces, luego de haber declarado bajo tortura, estas pobres mujeres fueron quemadas vivas o ahorcadas por sus confesiones.  Esta manía histérica por las brujas se extendió durante tres siglos en Europa, y en una docena de países.  Cálculos aproximados de la cifra de personas ejecutadas, varían desde 100.000 a 2 millones.  Nadie sabe con seguridad cuántos murieron.  La obsesión por la caza de brujas fue la peor de todas las locuras cristianas.

Y si desea saber aún más sobre estos temas, no se olvide de leer el “Malleus Maleficarum, el Martillo de las Brujas”, un manual de instrucciones para cazar brujas, publicado en 1487 por dos monjes dominicanos, Heinrich Kramer y James Sprenger, el cual fue re impreso 28 veces desde su aparición hasta el comienzo del siglo 20.  El libro estaba acompañado por una Bula Papal, emitida por el Papa Inocencio VIII, la cual le concedía su sagrada autorización. Es posible que el “Malleus Maleficarum” sea uno de los libros más infames y demoníacos que se hayan escrito.  El libro delinea y establece el proceso para identificar a una bruja, el juicio a la bruja, las técnicas de tortura y castigos a ser aplicados, las maneras de ejecutar a las brujas y otras cosas por el estilo.

El acusar a otro de brujería, se había convertido en una práctica cotidiana.  Cualquier persona, incluido hasta los niños muy pequeños, que poseían alguna crítica, queja, resentimiento o rencor, o bien con alguna sospecha o duda sobre alguna cosa de alguien, podían acusarlo de brujería y conseguían ser escuchados con atención.  Cualquier persona que deseaba la propiedad o bien la mujer de otro, podía acusarlo.  Y podían ser objeto de la acusación de practicar la brujería, cualquiera que sea una persona solitaria o ermitaña, o un anciano que viviera solo, o cualquiera que poseyera alguna deformidad, o cualquiera con un problema físico o mental.

La temporada de caza se declaraba abierta sobre las mujeres, especialmente sobre aquellas que recogían hierbas, las parteras o comadronas, las viudas y las solteras o solteronas. Las mujeres que no tenían un hombre que las supervisara, eran por supuesto altamente sospechosas.

El Dr. Marija Gimbutas, profesor de arqueología en la Universidad de California, ha estimado que unas 9 millones de personas, en su gran mayoría mujeres, fueron quemadas vivas o ahorcadas durante la locura de la caza de brujas.  Durante casi 250 años, el Martillo de las Brujas fue el manual de instrucción para los cazadores de brujas.

Luego, un buen día, la Iglesia despertó y se dio cuenta de que en realidad no había brujas, que nunca había habido brujas, y que los inocentes habían muerto en vano.  La cacería de brujas se dio por terminada, con no mucho más que un simple reconocimiento del error y un pedido de disculpas.

Dependiendo de cuáles cifras usted acepte, alguien podría argumentar que el número de muertos bajo la swástica de Hitler son ciertamente mayores que aquellos bajo la cruz.  Pero ante esto, simplemente respondemos que eso es lo que se puede esperar, teniendo en cuenta el arsenal de armas, de cámaras de gas y de hornos que nos Nazis tenían a su disposición.

En los tiempos antiguos, cuando ocurrían las atrocidades cristianas, se mataba de a uno, una cabeza era cortada, y luego otra, y a veces veinte personas eran quemadas al mismo momento, pero todas estas clases de muertes llevaban tiempo.  Existía además la parodia o show de un juicio (aunque no siempre), y las necesarias sesiones de torturas debían ser implementadas para asegurarse que la pobre mujer era realmente una bruja – estos procedimientos a menudo extendían la agonía lentamente durante días y días.

En realidad, la muerte bajo el símbolo de la cruz prosiguió durante muchos siglos, hasta que fue agotándose de a poco y llegó a su final con la última Inquisición que terminó en la India en 1812.  La Inquisición en la India duró 248 años, desde 1560 hasta 1812.  Al menos la locura de Hitler se terminó en menos de una década.

Dejando de lado los comentarios sarcásticos, si la Unión Europea intenta prohibir a la swástica debido a su uso indebido por parte de los Nazis, entonces deberían también prohibir a la cruz debido a su uso indebido por parte de los Cristianos.

Sin embargo, sería mejor aún, permitirles a ambos símbolos antiguos que continúen sus vidas por si mismos, en un mundo libre en donde las convicciones religiosas sean cuestión de libre elección individual, y no de órdenes dictadas por el estado.

Traducido por: dasavatara das (Santa Fe, Argentina)

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