La red

internet_censorshipEn este mundo de dimensiones subjetivas, lo que sea puede tener sentido, cuando el sujeto obtiene y hace suyo la cosa. Así existe el ciber espacio, la súper carretera de información, donde el ser humano se descorporiza y entra, sin querer, en la dimensión del espíritu. El ciber espacio, donde se encarna el nuevo sujeto, la digitalización de las expresiones, de los sabores, de los olores, de las texturas; en un momento en que los bits corren en movimientos ideológicos y de paradigmas. Donde los movimientos de las personas son mas que señales de vida, reflejos de su yo en otros. El ciber espacio es el lugar donde la libertad es virtual, pero real. Donde un geek y la mass media pueden estar al mismo nivel en un momento, donde la maquinaria, tecnología y humanidad conviven de la manera más natural. Es ese portal en el espacio del click, es ese mp3 que bajas de Europa, es ese anime que desde Japón se ve. El ciber espacio, lugar habitable con riesgos y responsabilidades. El virus informático del hacker terrorista que puedes abrir en tu correo, las posibilidades de sentir que el mundo es una ilusión a partir de estar frente a una maquina leyendo como se cae a pedazos. El chat frenético de refugiarse en la no-identidad real y vivir la virtualidad del botón de on. Pasar horas navegando y regresar al mismo lugar de partida: yo y mi búsqueda virtual por saber quien soy.

Virtuales, cada vez somos más virtuales, casi como un html que recorre su camino de selección a su pagina definida. Como un buscador que recorre y proporciona muchos datos, pero que solo uno es necesario: identidad de lo que se busca a sí mismo en muchos espacios, pero en ese recorrido puede darse cuenta que el mismo es necesario para llegar al objetivo necesitado.

Como nos dice Kerkhove: “…la única referencia duradera del yo ya no es su punto de vista, que dejo de pertenecerle, sino su punto de estar. Estoy en… pero mi imagen, voz y mi texto pueden ser difundidos en cualquier parte… Mi conciencia hasta hace poco privada tiene ahora un doble…”

Nos quitamos de cables, pero eso nos conecta más. ¿Con que?, ¿Nos conectamos con Michael Jackson?, ¿Con Colosio?. No, nos conectamos con el lado compulsivo del ser: el lado donde nos vemos reflejados.

Por traer celular creemos ser todos unos contemporáneos light, cuando ese es el símbolo de la dependencia total y de nuestro encadenamiento al sistema que nos esclaviza más.

Como dice Jean Baudrillard “cada cual busca su look. Como ya no es posible definirse por la propia existencia, sólo queda hacer un acto de apariencia sin preocuparse por ser, ni siquiera por ser visto. Ya no: existo, estoy aquí; sino: soy visible, soy imagen, ¡look !”.

El internet nos vende y nos da la respuesta virtual de que la felicidad y el éxito esta fuera de aquí, pero esto debido al cliché televisivo distribuido por la mass media vampiresca que se alimenta de nuestro raciocinio. Pero no, lo que anhelamos esta aquí: en nuestra realización interna con la paz de la conciencia, con la familia, con nuestro entorno.

Pero en estos momentos de consistencia mas que de esencia, el internet esta proporcionando por medio del e-mail una nueva forma de convivencia entre los humanos, Coupland dice “…e-mail se opone al papel, la gente cuando te envía un e-mail es más ingeniosa y divertida que cuando envía cartas, ya que usualmente por papel te piden dinero…el e-mail, cuando es para ti, es para ti y eso es lo divertido, porque es real”. Y en Microsiervos complementa “…nuestra correspondencia por correo electrónico nos ha proporcionado una intimidad que el contacto cara a cara nunca habría podido darnos”.

Una necesidad cubierta por el internet es acortar distancias y dar la posibilidad de conectarnos con algún lugar del mundo al otro lado del océano. Hasta aquí todo bien, pero cuando se pretenden comunidades locales a través del internet… esto se convierte en la antítesis de su propia fundamental, se vuelve inútil y se vuelve una pose barata de elitismo capitalista. A la comunicación personal nunca se le va a poder sustituir. Recomiendo visitar http://www.thehungersite.com, con unos cuantos clicks puedes dar de comer a personas que mueren de hambre cada 3.6 segundos.

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